Un chasis de orugas es un dispositivo mecánico que se desplaza mediante orugas en continuo movimiento en contacto con el suelo, muy utilizado en operaciones en terrenos complejos. Su estructura central consta de orugas, ruedas motrices, ruedas guía, rodillos-guía y un dispositivo tensor. Las orugas suelen estar hechas de caucho o metal de alta-resistencia con bandas de rodadura antideslizantes-, lo que aumenta significativamente el área de contacto con el suelo.
En comparación con los chasis con ruedas, los chasis con orugas tienen la importante ventaja de una baja presión sobre el suelo, lo que evita eficazmente que se hundan en terrenos blandos. También poseen una excelente adaptabilidad al terreno, lo que permite un paso estable por caminos de barro, montañas, nieve y grava. Además, la transmisión por orugas proporciona una tracción más fuerte y ofrece amplia potencia para equipos pesados, lo que los hace comúnmente utilizados como sistema de movilidad para maquinaria grande como excavadoras, topadoras, tanques y grúas sobre orugas.
En términos de diseño, los chasis con orugas modernos también integran dispositivos de absorción de impactos y sistemas de accionamiento hidráulico, lo que mejora tanto la estabilidad de marcha como la maniobrabilidad. Con su rendimiento confiable, los chasis con orugas se han convertido en un componente central indispensable en campos como la construcción de ingeniería, la minería y las operaciones militares, proporcionando una sólida garantía para el funcionamiento eficiente de diversas maquinaria pesada en entornos hostiles.
